domingo, 8 de noviembre de 2009

Contar hasta 500 y 501



Cuando faltamos al trabajo por motivos de salud generalmente se presenta un certificado médico que justifique el día no trabajado, pero si uno es victima del mal servicio de transporte público y llega tarde al trabajo, como es mi caso, ¿cómo hacer para que no queden sospechas sobre las continuas demoras sin que las razones esgrimidas suenen a meras excusas?

Muy simple, si son razones verdaderas, entonces hacer como yo: presentar una carta de lectores al diario local (en este caso en La Voz del Interior) para hacer público el descargo de la problemática padecida y luego presentárselo al jefe cual “certificado de demora continua”: http://www.lavoz.com.ar/Servicios/cartaLectores/

La segunda opción sería para quienes usan esa razón como pretexto para camuflar mentiras, y en esos casos ya se pueden contratar servicios de “coartadas laborales” ofrecidos por una nueva agencia que desembarcó en Argentina, la cual ayuda a inventar excusas creíbles: http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=565919

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los Cisnes con nostalgia.


Me produce cierto encantamiento todo lo rustico y lo antiguo visto a través de la reconstrucción de cómo era algo en el pasado en general: desde la fisonomía de construcciones, calles, vehículos, artefactos hasta modas y costumbres.

Por eso, cuando voy al galpón del fondo de la casa de mi abuela y encuentro baldes de metal, bicis viejas o partes de un triciclo, me siento como transportada por un túnel del tiempo, como si al tocar esos objetos no sólo se me llenaran los dedos de polvillo y oxido, sino también el corazón se me empolvara de tibios recuerdos.

Eso mismo me pasó al ver esta foto de una casona antigua situada en una esquina del pueblo Los Cisnes, en un blog (cuyo autor es oriundo de ese lugar) que recopila postales en blanco y negro que te llevan a ese rincón del ayer.

Los lugares: donde las pulperías, los bodegones y los clubes de bailes fueron reemplazados en las ciudades por los pubs, restaurantes o boliches. Las fachadas: donde en algunas calles de tierra aun circulan los colectivos con trompa y donde se mantienen intactas las casonas de frente de ladrillo sin revocar, con aberturas altas y pisos cual tablero de ajedrez. Las costumbres: donde los pañales de tela flameaban mientras de fondo la madre lavaba con todo el cuerpo fregando en los piletones con tabla de pórtland.

Hoy en día también se decoran los lugares de encuentro con objetos de ese tiempo pasado: máquinas de escribir antiguas, barriles, salamandras, ruedas de carretas, cajas registradoras de época, etc.

Es la moda retro que se impone porque toca la cuerda nostálgica del interior de cada persona, como si al entrar a esos lugares reciclados o al viajar a un pueblo como El Cisne, uno volviera a sentarse en el suelo de tierra a jugar con el caballito de madera en una tibia siesta de nuestra infancia.

domingo, 25 de octubre de 2009

"Los campos que vuelan"


El viernes 23 de octubre a la tarde hizo una sensación térmica de 40º, y a las pocas horas la tarde se hizo noche … ante el temor de que el oscurecimiento deviniera en una fuerte tormenta o en la caída de piedras, las calles se volvieron desiertas, el alerta de un tornado parecía dejar de ser una exageración, los fuertes vientos cortaron la luz en varios barrios y produjo caos en las rutas (con muertes), voladuras varias y nada de agua sino una densa tormenta de tierra.

Lamentablemente esto no es un fenómeno aislado, sino que parece que va a ser una constante a la que tendremos que habituarnos los cordobeses, y esto lo dicen especialistas en el tema quienes formularon frases que son dignas de reflexionar: "Es que Córdoba se convirtió en una fábrica de polvo”, dijo el ambientalista Raúl Montenegro, para quien “la nube marrón que se levantó el viernes son los campos que vuelan", refiriéndose de manera metafórica a la deforestación por la siembra de soja y a los incendios forestales que ya afectaron al 90% de los bosques nativos, “hoy respiramos los resultados”, concluyó el experto.

Según la bióloga Cecilia Estrabou: "El fenómeno de esa masa de tierra en suspensión representa que hay un suelo desnudo, y esto nunca antes había sido así".

El cielo en este momento se está volviendo a oscurecer, ahora habrá que preparar el barbijo antes que el paraguas, envolver los autos antes que entrarlos, y cerrar todas las ventanas con fuertes trabas para evitar que esta suerte de "tormenta del desierto" inunde de tierra, polvo o arenilla cada rincón de nuestras casas y obstruya nuestros pulmones.

lunes, 19 de octubre de 2009

Entrevista escolar


Llegué a casa luego de un día laboral donde no pasó nada trascendente, de esos tantos días en que cuando llegas tu familia te pregunta ¿qué tal te fue?, ¿alguna novedad? y a todo decís que “NO”.

Sin embargo, recién una vecinita llamó a mi puerta, con una hoja tamaño Rivadavia en su mano, porque me había seleccionado como entrevistada para una tarea escolar.

El título del trabajo decía “entrevistar a una persona que tenga un trabajo interesante” y abajo decía “entrevista a la Srta. Erika”. Toda esa presentación incluía un cuestionario con cerca de 10 preguntas con el espacio en blanco de 5 renglones para cada una de ellas y las letras iniciales firuleteadas con lapicera con brillitos.

La seriedad mezcla timidez y solemnidad de mi entrevistadora me hizo actuar como una entrevistada – docente, que le iba respondiendo con tono pausado –al ritmo de un dictado- dejando la vorágine laboral de lado, midiendo el lenguaje complejo y acortando las ideas largas, nada difícil para quien debe abreviar avisos clasificados para que no excedan las 3 líneas, pero si acotado para una primer entrevista en la que uno quiere lucirse con descripciones que hagan ver interesante al trabajo frente a la clase.

Las preguntas técnicas siempre resultan las mas fáciles de responder (¿donde trabajas?, ¿que horarios haces?, ¿tenés compañeras de trabajo y jefe o jefa?, ¿cuánto tiempo llevas ahí?) pero las preguntas mas complejas son las abstractas que luego te pueden llevar a hacerte entrar en planteos existenciales (¿Por qué elegiste ese trabajo? ¿Te gusta lo que haces?).

Cuando el trabajo-tarea terminó, de seguro ambas nos sentimos realizadas, ella porque se sacó una tarea de encima y yo porque ya tenía ganas de firmar autógrafos. Qué increíble cómo la rutina se puede revalorizar cuando tenés que explicarle a un niño o a un extraño lo que hacés diariamente para vivir.

Después me quede pensando, a lo mejor la entrevista no era para ciencias sociales: “entrevistar a una persona que tenga un trabajo interesante”; sino para ciencias naturales: “busquen a un bicho raro que tenga un trabajo estable, que le guste hacer, que no se adhiera a paros, asambleas, marchas y contramarchas, y al que asista siempre por más heladas, resfríos y cortes de ruta o paros de colectivos se le crucen en el camino” … y si, siento que los pocos que cumplimos con ese perfil ya estamos en peligro de extinción, y por eso nos entrevistan.

viernes, 16 de octubre de 2009

Feliz Día, MADRES!!!


Que difícil es a veces decir TE QUIERO o GRACIAS, pareciera que cuesta más cuando se trata de las personas que más amamos y que siempre tenemos a nuestro lado, incondicionalmente.

Es en estas fechas especiales, como el Día de la madre, en que aparece el momento perfecto para estrechar ese abrazo y confesar nuestros sentimientos más sobreentendidamente guardados.

En mi caso particular, tengo que decirle FELIZ DIA DE LA MADRE, a mi abuela ROSA que me crió (o malcrió, según quien opine) mientras mi vieja salía a trabajar, enseñándome las cosas simples como jugar a los naipes y dejarse ganar, o enseñarme a hablar en jeringoso develando el lenguaje secreto que mi vieja empleaba para hablar de los temas que yo no debía enterarme.

Y por supuesto, FELIZ DIA MA! a mi vieja BETTY que siempre fue mi compañera-amiga-hermana, crecimos juntas y por eso mismo peleamos, renegamos, aprendimos, nos distanciamos y nos reconciliamos a lo largo de nuestra relación.

De ella aprendí el arte (no el del tejido como ella hubiera querido) pero si el de la perseverancia, el crecimiento, el trabajo, la honestidad, la justicia, la verdad, la frontalidad y la fidelidad. Tengo muchos recuerdos que me refuerzan esos conceptos, y el de su ejemplo es el mejor de todos, el que hace que todos esos valores se afiancen para siempre dentro mío.

A esas mujeres de hierro que me forjaron como persona les digo:
TE QUIERO y
GRACIAS.

Maniquíes con fines sociales

Un maniquí siempre es asociado con una vidriera comercial con el fin de exhibir prendas de vestir, sin embargo estos percheros antropomorfos ahora también tienen una función menos superficial, como en Villa María (Córdoba) en donde las vidrieras de las tiendas lucen maniquíes ciegos (con lentes oscuros y bastones blancos) como modelos de personas no videntes; una forma de hacernos “ver” a quienes, aunque no carezcamos del sentido de la vista, somos ciegos ante los obstáculos que a otros hacen sentir discriminados y excluidos de la sociedad.

Por otra parte, los maniquíes, siempre exhibidos de pie, pueden tener también una importante función permaneciendo recostados, simulando ser enfermos. Esto se utiliza así en el nuevo laboratorio de aprendizaje de prácticas simuladas de la Universidad Nacional de Córdoba, donde estos muñecos no exhiben la moda sino que, sueltos de ropa, permiten recrear un parto o detectar desde úteros hasta próstatas tumorales. En todos los casos, se puede saber si la práctica se realizó correctamente, ya que los maniquíes “acusan” los errores.

Todo esto permite demostrar que el grito de la moda también puede ser “escuchado” de manera indiscriminada, y que los maniquíes no son solo cuerpos bonitos ni estructuras huecas y vacías de significado, sino que tienen un innovador y práctico contenido social.

lunes, 12 de octubre de 2009

Preguntontas


A veces soy de hacer “preguntontas” y de reírme de las obviedades o pavadas que se me ocurren querer saber sobre distintos temas durante las conversación diarias.

Creo que el mejor ejemplo de esto se da cuando veo un partido de futbol y además de mi desconocimiento técnico sobre el futbol en si, surgen preguntas que a ninguna otra mente pareció cruzársele antes (o por lo menos reconocer que así fuera) por ejemplo: “¿Como hacen para pintar esos escudos de los equipos de futbol sobre el césped?”, a lo que el sabiondo grupo masculino explica, con tono de resignación (de seguro mientras piensan “yyy, es mujer”), que todo la gráfica no esta pintada sobre la cancha sino que se ve solo en la televisión porque es un efecto computarizado; y sorprendida digo: “Ahhh, mira vos”, luego otra voz femenina acota: “se veían mejor los jugadores en pantaloncitos cortos (como en el mundial del 78) que con estos mas largos, que encima parecen mas incómodos para jugar”, y en ese momento ya el plantel de espectadores masculinos empieza a blanquear los ojos con miradas cómplices entre ellos.

Pero para no inhibirnos en practicar el particular arte de querer aprender, saber o curiosear, empleando preguntas ingenuas o no muy sesudas, aquí va un extracto del libro “El espíritu creativo” de Daniel Goleman, que justifica y fundamenta el uso de esas dudas “desubicadas” que nos hacen sentir incómodas en vez de demostrar que estamos desburrándonos:

“Einstein preguntó que tal seria viajar en un rayo de luz. Muchos niños hacen ese tipo de preguntas, pero pocos adultos se atreven. Picasso preguntó ¿Qué podemos hacer si tomamos un objeto y lo fragmentamos en muchas partes diferentes?, Freud se hacía preguntas básicas sobre los sueños. Yo creo que toda persona extrae la creatividad de la capacidad de ser como un niño. Algunas de las preguntas más incisivas son aquellas que suelen llamarse “preguntas tontas”. El inventor Paul MacCready nos recuerda La única pregunta tonta es la pregunta que no haces”

Así que si un genio de nuestra infancia preguntó "¿Qué gusto tiene la sal?", y aún hoy todos siguen respondiendo al unísono, sin menear la cabeza cuestionando la calidad de la pregunta, es porque nadie tiene el derecho de sacar tarjeta amarilla o roja ante quienes aún mantenemos el espíritu sediento de la curiosidad de nuestro niño interior.